En el 1979, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) con una revolución popular, derrocó a la dictadura somocista, que había gobernado Nicaragua durante más de 40 años. Este régimen dictatorial fue patrocinado por los Estados Unidos. Muchos revolucionarios eran marxistas, y trabajaron juntos con Cuba y la Unión Soviética. Los EE.UU. financiaron una guerra civil contra el gobierno sandinista y se estableció un boicot económico contra el país, que lo incapacitó desde muchos aspectos sociales. En el 1990, el FSLN perdió las elecciones presidenciales ante el partido apoyado por los Estados Unidos UNO (Unión Nacional Opositora). En el 2006, José Daniel Ortega Saavedra, el mismo sandinista que gobernó en la década de 1980, fue elegido presidente del país y con ello terminaron 16 años de gobierno neoliberal. ¿O no fue así? Al menos 40% de la población de Nicaragua se auto-denominan sandinistas, pero desde la década de 1980 el significado de lo que es ser un sandinista ha cambiado. Este libro trata de explicar lo que significaba el sandinismo en el pasado y lo que es ahora desde la perspectiva de un extranjero muy interesado en entender la realidad nicaragüense. Comentarios El libro muestra una versión de la historia congruente y muestra como la revolución Sandinista sigue después del 1990 y llevó el país a la democracia. El autor combina la presentación de procesos históricos y cambios sociales con las biografías de protagonistas individuales. Vale la pena leer. Michael Böhner, 50 años Periodista, Berlín, Alemania En total, me encontré con un libro interesante y agradable. Parte de la información ya sabía, mucho no. Las entrevistas personales y las fotos son una cosa muy buena. Un libro sobre esta materia sería muy seco sin fotografías. Creo que va a significar que más gente estará dispuesta a tomar el tiempo para leer acerca de esto... y eso es una cosa buena. Phil Hughes, activista de Linux y de la solidaridad de EEUU con Nicaragua en los años 1980s, Estelí, Nicaragua Me gustan algunas de sus conclusiones, y otras no tanto. Parece un trabajo periodístico, expositivo. Me gustan ese tipo de "monografías", en las que se expone algo, así no se compromete a demostrar o refutar teorías que no se ha terminado de entender o realizar: me refiero a la teoría política, sociológica y económica que es todo el sandinismo en su conjunto. Carolina Fonseca Icabalzeta, 31 años Sandinista, periodista y maestra de preescolar. Managua, Nicaragua Wilm me hace recordar un viaje a Nicaragua que realicé en el 2007, en el tiempo de la toma de posesión de Daniel Ortega. Hubo muchas cosas que no sabía y no entendí, que Wilm acá explica muy bien: la diferencia entre las banderas “rosarias” y las en rojo-y-negro, el uso de “disfraces” aparentemente inútiles para esconderse, el uso simbólico de armas sin munición, la euforia de los viejos Sandinistas por Ortega vs. la forma de hablar critico de los más jóvenes... La metodología de Wilm es original y muchas de sus conclusiones inesperadas. Su curiosidad por como las biografías individuales fueron formadas por procesos históricos es contagiosa. Marina Einböck, Investigador de historia oral, Viena, Austria